08 octubre 2007

Un metro ganado...

Para nadie seguir su viaje luego de una caída es fácil y más si dejamos de lado momentos con una persona que quisimos demasiado...instantes mágicos que se transformaban en cuentos de letras perdidas y encontradas en un mismo lugar, nuestro propio sentimiento…Historias que se tejían día a día y no daban tregua ni permiso a malos pasares, donde la felicidad pedía a gritos un minuto de respiro, porque era tanto su protagonismo, que ya era mucho para ella…Quizás al final de todo, en aquella historia, la felicidad dejo sobre la mesa su carta de renuncia y decidió irse hacia otro lugar y dejarme como un alma vaga, con un puesto vacante para sonreír…

No lo niego…pensé que pasaría mas tiempo antes de tener que decir que este mal pasar se esfumaría para siempre, creí que estaría perdido sin rumbo por más tiempo, aunque estuviera rodeado de gente que quería tomar el lugar de la persona que deje a un lado… A esa gente, que ahora m acompaña, que son mis aliados, no las tomé en cuenta en su debido tiempo y si lo hice, fue de un modo equivocado...No es difícil para mí recordar lo que paso por ejemplo contigo…Que te tome demasiada atención por el hecho de que quisiste darme lo que perdía lentamente, mis esperanzas…

Creeme…que lo hayas hecho es algo que te agradezco, pero las consecuencias, son cosas que hasta el día de hoy, por más bien que estemos, no me dejan de atormentar…El haber sufrido constantes peleas por mi personalidad y por mi mucho querer estar contigo fueron cosas que aun siento como estúpidas dentro de aquellos momentos, que quisiera eliminar de la faz de ese hemisferio de mi cerebro…Sin embargo, las cosas se resolvieron hablándolas y dejando los puntos sobre las “i” y creeme, que hayas tomado las riendas de este potro salvaje llamado “amistad” fue algo que hasta el día de hoy me tiene muy bien…

Luego de aquellos momentos y que todo fuera como debía ser, mi corazón entendió lo que debía hacer de ese momento en adelante…entender la realidad de un modo pacifico y sin poner el pie sobre un camino desconocido o inexistente…Guiarme más por mi cordura, que sobre mi poca mesura…tomar las innumerables muestras de verdad como algo que podía, ayudarme en vez de lastimarme y sobre todo…entender que el cariño llega de modos a veces inentendibles, pero que muchas veces, son increíbles…

De vez en cuando me detengo a recordar todo lo que ya redacte y me digo… ¿será necesario repetirme esta cátedra de buen actuar dentro de mí? , y yo solo me respondo.: “nunca es mal momento de repasar lo que debo hacer, para no cometer errores”…Mi corazón pone el victo bueno y agradece ese gesto, cada vez que tu o los demás me dicen inconscientemente: me agrada pasar momentos contigo, porque has aprendido a ser persona…a ser maduro...a. tener los casi 18 años que tienes en ti y que dan gusto de sentir con un amigo como tu…Aquellos sentimientos me hacen ver que todo lo que perdí de aquella persona es algo que podía sanar con gente que de verdad quería el bien para mí.

Con todo esto poco recuerdo con lo que comencé, que era el difícil pasar después de un mal momento…porque a pesar de que en un comienzo, fue un error todo lo que hice y mas dolor que alegrías viví….siento que cada paso que he dado es un metro ganado para mi propio destino…En el que tu y los demás llegaron a tiempo a guiar, para evitar caer y detenerme en el sufrimiento de las cinco primeras líneas….

Gracias…Y te y los quiero…

2 comentarios:

mundos traslucidos dijo...

La mayoria de las veces intento hacerte bajar de una nube que tal vez no es la que mas frutos te dará, pero aveces es nesesario felicitarte en tus aciertos y este es el caso, Diego Peña... Te felicito de la forma mas sincera que puda salir de mi ser, puesto que aunque no si lo que has dicho sale del fondo de tu alma, realmente logro conmoverme, quizas porque sono como a lo que alguna vez quise escuchar de ti, como un indicio de lograr ese paso a la madurez que siempre hemos estado esperando y que significara una serie de gratificaciones, pero eso no importa, lo verdaderamente relevante es reconocer que diste un gran acierto que merece nuevamente una gran felicitación.
Sayda.

Anónimo dijo...

es dificil entender cómo es que cada vez que perdemos, paradojicamente ganamos, tal vez más que algo, o sea esa ley del equilibrio que ni siqueira sé si está escrita.

sucede que conocemos lo que es la tristeza gracias a la felicidad, cuando esta se va; y que parece ser una mujer ingrata porque cuando se aburre busca bocas ajenas para esconderse en alguna sonrisa
y pasa que el ser humano olvida que en el rincón más oscuro de nuestros labios está la intención de hacerte feliz y que regalamos cada vez que miramos con los ojos cerrados.
y es que con la pena nos volvemos tan egoistas y el mundo se disminuye a un sólo color, en donde se pierde todo, sin nisiquiera mimetizar.lo que nos rodea es un concepto: nada. entonces los amigos se las ingenian para no ser fantasmas y susurrarte un mundo real a través de los poros de sus búsquedas silenciosas.
y te encuentras otra vez vomitando el alma por los ojos hasta volverse anestesia, en un intento de amnesia
y...
buscarse entre papeles, fechas, regalos, esquinas de aburrimientos, fotos, recuerdos tangibles
para finalemente descubrir que uno es el escritor de su propio cuento y basta con agarrar el lapiz y volver a contar, a vivir.

¿quién soy?
alguien que cayó a tu blog por una estupidez, leyó y como soy taaan impulsiva, blah!